¿Alguna vez sentiste que la bici se te ponía re pesada justo en la mitad de una subida? ¿O que las piernas te iban a mil por hora pero no avanzabas nada? Bueno, el secreto está en los cambios. No son ingeniería de la NASA, pero tienen su vuelta.

En esta guía te enseñamos a usarlos como un pro para que tus salidas sean mucho más placenteras y no termines con las rodillas a la miseria.


🧭 Lo básico: ¿Qué mano hace qué?

Primero, lo primero. Tenés que saber quién manda a quién. Por lo general, en casi todas las bicis (MTB, ruta o urbanas), la cosa funciona así:

  • Mano Izquierda 🤚: Maneja los platos (los discos grandes que están en los pedales).

    • Se usa para cambios grandes y bruscos. Por ejemplo, cuando pasás de un llano a una subida muy empinada.

  • Mano Derecha ✋: Maneja los piñones (el conjunto de discos que están en la rueda de atrás).

    • Se usa para el ajuste fino. Es para ir encontrando el ritmo justo a medida que el terreno cambia un poquito.

💡 Tip del Tío: Pensá en la mano izquierda como el cambio de "modo" (Subida/Llano) y en la derecha como el acelerador para ir ajustando la velocidad.


🚲 La Regla de Oro: La Cadencia

La clave de los cambios no es ir rápido, sino mantener la cadencia. ¿Qué es eso? Es el ritmo al que giran tus piernas. Lo ideal es que siempre pedalees a un ritmo constante, sin importar si vas en bajada o subiendo el Aconcagua.

  • Si sentís que hacés mucha fuerza: Bajá un cambio (poné un piñón más grande).

  • Si sentís que las piernas "vuelan" sin resistencia: Subí un cambio (poné un piñón más chico).


⚠️ ¡Cuidado! No "cruces" la cadena

Este es el error más común de los principiantes y lo que más rompe la transmisión. Cruzar la cadena es poner el plato grande con el piñón más grande, o el plato chico con el piñón más chico.

¿Por qué es malo? Porque la cadena trabaja en diagonal, se estira, hace ruido y desgasta los dientes de los piñones y platos. Además, ¡se te puede salir o cortar en medio del camino!

 

🔥 Tips para cambiar como un experto

1. Anticipate (No esperes al repecho)

Si ves que viene una subida, hacé el cambio antes de empezar a subir. Si intentás cambiar cuando ya estás haciendo mucha fuerza en la mitad de la cuesta, el descarrilador va a sufrir, vas a escuchar un "crack" horrible y podés romper algo.

2. Aflojá un poquito el pedal al cambiar

Cuando aprietes la palanca del cambio, bajá apenas la presión que hacés con los pies. Solo un segundito, para que la cadena pase suave de un diente al otro. ¡No dejes de pedalear, solo hacelo sin fuerza!

3. Evitá mirar los piñones

Tratá de acostumbrarte al "feeling". No bajes la cabeza para ver en qué cambio vas; mantené la vista en el camino por seguridad. Con el tiempo, tus piernas te van a decir qué cambio necesitás.


🛠️ El mantenimiento es clave

De nada sirve saber usar los cambios si la pata de cambio está toda mugrienta o la cadena seca.

  • Mantenela lubricada: (Como vimos en el post anterior, ¡usá cera o aceite!).

  • Limpieza: Un poquito de desengrasante y un cepillo viejo hacen milagros.


🏁 Conclusión

Usar bien los cambios es la diferencia entre amar el ciclismo o querer tirar la bici a la zanja. La próxima vez que salgas a rodar, prestale atención a tu cadencia y tratá de jugar más con los piñones de la mano derecha.